Cuando digo ... yo soy cristiano.
No estoy gritando "soy salvo"
estoy susurrando "estaba perdido
pero fui encontrado y perdonado".
Cuando digo …yo soy cristiano.
No es que lo diga con soberbia,
estoy confesando que tropiezo
y necesito que Cristo me guíe.
Cuando digo ... yo soy cristiano,
no me jacto de ser fuerte.
Estoy profesando que soy débil
y pido fortaleza para seguir adelante.
Cuando digo ... yo soy cristiano
no estoy presumiendo de éxito.
Estoy admitiendo que he fallado
y no puedo pagar mi deuda.
Cuando digo ... Yo soy cristiano
no estoy diciendo que sea perfecto,
mis defectos son demasiado visibles
pero Dios cree que valgo la pena.